Odio los Móviles y los Smartphones
Estilo Vida | Tecnología

¿Por Qué Odio los Teléfonos Móviles y los Smartphones?

En verdad no odio los teléfonos móviles, ni los smartphones, pero tampoco pretendo engañar a nadie: odio cómo se utilizan estos dispositivos. Me molesta mucho que hayan sustituido a los ordenadores de escritorio, pero sobretodo me molesta que la gente navegue en Internet con esa pantalla tan pequeña y minúscula como si fuera la medida estándar.

Cuánto más se utilizan ese tipo de resoluciones de pantalla y dispositivos, los fabricantes más se centran aún en ofrecerlas y obligarnos a usarlas. Es una consecuencia inevitable de la relación consumidores y marcas. Para mí es uno de esos casos extraños donde la tecnología es práctica, eficiente y necesaria, pero al mismo tiempo su uso está siendo mal enfocado.

Mi odio y mi desprecio no es irracional. Tiene una justificación que se fundamenta en tres elementos básicos: lentitud de trabajo, la pérdida de la funcionalidad y la cesión del control del dispositivo. Y si no te crees de lo que estoy hablando o no entiendes mi punto de vista, te invito a leer el artículo y sacar tus propias conclusiones.

Lentitud de Trabajo

Odio los móviles porque el teclado virtual y la falta de ratón, aunque sería más preciso matizar: la sustitución del ratón por una pantalla táctil, lo hacen lento, tedioso y aborrecible. Puedo ser hasta ocho veces más rápido rellenando un formulario en un ordenador que en un teléfono. No me lo invento, son hechos que he podido cronometrar.

Admito que rellenar formularios es algo puntual y que no forma parte del día a día, pero basta que un día tengas prisa para que te encuentres con ese problema. Los móviles pierden gran parte de su funcionalidad cuando necesitamos utilizarlos para introducir datos. Es un problema inherente del tamaño, que no podrá solventarse con facilidad.

El teclado tampoco es el único problema. A menudo la información no está visible y tenemos que ir scroll hacia arriba y hacia abajo hasta lograr localizar el dato que buscamos. La letra pequeña de la pantalla tampoco es una gran ayuda. No buscamos información en la comodidad de un escritorio. Lo hacemos en lugares con ruido, como la calle, un bar, un tren etc. La navegación y el uso de Internet lo acabamos interiorizando con sensaciones negativas como la prisa y el estrés. Nos estresamos tontamente por culpa de un dispositivo que no deberíamos usar como lo hacemos y que es un lastre para según que usos de Internet.

Pérdida de Funcionalidad

Con los smartphones nuestra pantalla se ha reducido un noventa por ciento. Es imposible que podamos disponer de la misma información en áreas de trabajo tan pequeñas. Resulta especialmente evidente cuando necesitas crear una web y avisar al usuario de algo. Los e-commerce son la prueba fehaciente de la estupidez de los usuarios. En la actualidad, las tiendas virtuales ofrecen precio y una fotografía. El resto de información es casi imposible de localizar o el propietario ni se molesta en ponerla.

Puedo admitir que con la pantalla móvil, la información se ha vuelto más esencial y básica, pero eso no resulta siempre útil. Pongamos el caso siguiente de un producto visto en la pantalla de un ordenador o en la pantalla de un teléfono móvil. Utilizo la web de Amazon porque está muy bien optimizada

Odio los móviles porque en la pantalla de ordenador se ve mucho mejor el precio, se ven cuántas fotografías hay  disponibles. Además, puedo añadirlo a la cesta más rápidamente o a la lista de deseos. Veo más información sobre el producto y si necesitara información que no aparece en la pantalla, seguro que la encontraría mucho más rápidamente en el ordenador que en el teléfono.

Por si eso no fuera suficiente, tengo mejor control sobre la tienda. Puedo acceder más cómodamente a otras secciones para buscar productos distintos como tablets etc. En la pantalla de móvil mi perspectiva sobre el comercio es muy limitada y mis movimientos torpes y lentos. A menudo me siento como un burro con anteojeras.

Más Allá del Smartphone

¿Os ha pasado alguna vez que habéis hecho click en el nombre de un contacto para ver la información y os ha llamado a esa persona? Eso sucede porque tras muchos años de informática, se pudieron establecer una serie de convenciones como el click o el doble click. En cambio, los smartphones y móviles tienen pantalla táctil y estas convenciones no están resueltas de forma eficaz. Por eso tenemos dudas al presionar botones, porque no sabemos qué hará el dispositivo. Debemos memorizar los iconos. En los ordenadores, por ejemplo, al pasar el mouse por encima de un botón nos puede salir una ayuda contextual muy útil. Eso en smartphones resulta imposible.

No es casualidad que nos sintamos torpes con un teléfono móvil en las manos, realizando acciones para los que no estamos preparados. Esa es la clave. Hemos sacrificado funcionalidad y comodidad para poder disponer de conexión en cualquier lugar. Insisto en que mi odio hacia los teléfonos móviles no es irracional y responde a problemas y situaciones obvias.

En cambio, entiendo que aplicaciones concretas y que están perfectamente medidas como Facebook, Twitter, Instagram etc.  pueden ser mucho más divertidas en móvil que en ordenador. Me parece estúpido generalizar el uso cotidiano del móvil en Internet para todas las páginas web. El móvil está genial como recurso para consultar algún dato o leer un rato mientras estás fuera tomando un café, pero no como dispositivo habitual. Al hacer eso, abrimos la puerta a una serie de consecuencias indeseables y que son el tercer punto de mi animadversión por estos dispositivos.

Cesión del Control del Dispositivo

Tanto IOS como Android son sistemas operativos compactos, cerrados y herméticos. Con esto no quiero decir que entienda cómo trabaja un ordenador, pero al menos tengo mucha más sensación de control. La mayoría de aplicaciones tienen opciones y características que me permiten tomar decisiones. En cambio, odio cuando los teléfonos móviles y smartphones te ofrecen software opaco y cerrado. Cedes el control de tu dispositivo y vas a ciegas cuando lo instalas y usas.

¿Os habéis preguntado alguna vez si cuando elimináis una aplicación de vuestro teléfono, esta queda eliminada? Si crees que se elimina, te hago otra pregunta: ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabes tú que al desinstalar una app, esta se ha borrado del todo? En un ordenador, al menos, puedes acceder al disco duro y la carpeta. Android e IOS son completamente visuales y no te ofrecen esta información. Tampoco existe un administrador de tareas donde puedes ver los procesos que el equipo ejecuta.

Este es otro de los motivos de mi odio hacia los teléfonos móviles y smartphones. Nunca un dispositivo fue tan práctico, útil y portátil, pero al mismo tiempo más cerrado y difícil de controlar. Google y Apple te dan funcionalidades, pero al mismo tiempo te exigen que cedas el control.

Resumen

En mi opinión el teléfono móvil y los smartphones son herramientas increíbles y útiles. No hay duda al respecto, pero no debiéramos darle el uso que le estamos dando en la actualidad. Claro que hay un Internet para móviles, pero hay otro tipo de Internet que no está pensado para utilizarse de esa forma. Odio el uso que le damos a los teléfonos móviles en esas circunstancias.

Me parece nefasto que Google catalogue las webs en función de la velocidad que tienen en dispositivos lentos que no están pensados para ello. No importa predicar en el desierto. Para mi es como si la gente se comprara tractores para ir por ciudad o motos Harley para ir por el campo. En el fondo es un despropósito y todos esos usuarios «irresponsables» por su forma de navegar están cambiando Internet para mal.

El móvil es una herramienta estupenda para utilizarlo como GPS, como reproductor de música, como cámara de fotos, como dispositivo de mensajería de texto y como recurso para navegar por Internet. También funciona genial para llamar a otras personas, pero no es, ni de lejos, la herramienta de Internet que deberíamos usar.

Publicaciones Similares

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
1 Comment
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
trackback
9 months ago

[…] un gran amante de los foros y al mismo tiempo un gran detractor del uso de los teléfonos móviles. Eso no impide que la realidad prevalezca frente a mis deseos. Los foros no solo deben adaptarse, […]